Ramón Rubial murió el día 24 de mayo de 1999, con él se iba la coherencia del trabajador militante, “el discurso unido a la conducta”; fue despedido por sus compañeros de partido, familia, Gobierno Vasco y Español como un hombre de Estado, frente al Ayuntamiento de la capital vizcaína y con todos los honores que se merecía.

Ramón Rubial se despidió ante la sociedad en una entrevista meses antes de su muerte, en TVE:
